Cinco Lecciones de Escuela en Casa para Mamás

He sido maestra durante más de veinte años y siempre he sostenido que el maestro aprende a veces más él que los estudiantes. Es la misma situación en escuela en casa con sus hijos. En el medio tratando de enseñarles hay lecciones que aprender. De mamá. Aquí hay algunas cosas que a lo largo de los años he aprendido mientras doy escuela en casa a mis hijos.

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1. Pedir disculpas

Ok, esto es una lección rara. Pero cuando se trata a fin de cuentas, ninguno de nosotros tiene culpa! Ha habido muchas veces que he soplado a mis chicos. Disculparse no repara el daño, pero sí permite a nuestros hijos ver un modelo excelente de lo que debemos hacer cuando nos hemos portado mal, y destruir esa semilla de amargura que podría echar raíces si no nos ocupamos de lo que el pecado repartió. Una disculpa (que sea sincera) muestra a sus hijos que no es tan orgullosa y que no siempre estás haciendo lo correcto. Una disculpa dice “Mi relación contigo es más importante que estar en lo correcto!”

2. Acepte la realidad

Al principio tuve que llegar al acuerdo de que mis hijos son diferentes alumnos que cuando yo era una estudiante. Uno de mis hijos no funciona en el mismo tipo de horario que el mío, como si fuera un clic. Su calendario, que es más lento que el mío, solía volverme loca. He tenido que aprender a aceptar que diferente no es malo e incluso si eres mi hijo no quiere decir que va a terminar exactamente como yo. La aceptación me permite…

3. Repartir gracia

No puedo ser amable con mis hijos cuando estoy en la rutina de “a mi manera o la carretera”. No hay gracia en esa actitud. Enseñándole gracia a mis hijos, por medio de sus errores, pecados, y las diferencias de personalidad me permite construir una mejor relación con ellos a largo plazo. Tengo la esperanza de que si he mostrado la gracia ellos puedan entonces salir y mostrarla a los demás. Oro para mostrarles la gracia que será capaz de tener piedad de ellos un día, cuando realmente estén fuera de orden.

4. Correr una maratón

Esta fue mi primera lección de educación en el hogar. No es una carrera de velocidad. Yo quería que fuera una carrera de velocidad! Para llegar a través del material y seguir adelante. Para acelerar a través de él y marcar esa señal que dice: “Hemos terminado !!” Eso es tan malo, pues no es entonces Educación en el hogar. Es más como correr un maratón. Lento y constante se gana la carrera. Nunca seré capaz de comprobar si fuera poco y decir que he terminado. Ese día nunca llegará ya que siempre hay una lección más para enseñar, una actitud del corazón para guiar, un concepto que revisar de nuevo, etc. Al actuar como si fuera una carrera de velocidad estaba conduciendo como loca (y los chicos, también) … todo porque estaba frustrada porque pensábamos que nunca lo lograríamos. Educar en casa es un estilo de vida. No es un evento.

5. Disfruta el viaje

Han habido tantos recuerdos en el camino! Muchos de ellos no se han disfrutado porque estaba tan envuelta en hacer las cosas o pasar a la siguiente actividad. Estar totalmente en el momento aumenta que disfrute mi escolarización en casa con mis muchachos. Sólo tienes una oportunidad (en realidad múltiples disparos cada dia) para criar a nuestros hijos. Debemos descansar, enseñar a la medida de nuestras posibilidades, y maravillarse en ver en lo que se convierten en el final. Una forma que he aprendido para disfrutar el viaje con ellos es haciendo una lista mental de los beneficios de enseñar día a día. Hay tantos regalos por poder quedarse en casa y enseñar. Sólo tengo que recordarmelos a mí misma!

¿Qué lecciones ha aprendido a lo largo del camino de educar en casa? lo compartiría? Me encantaría escucharlos!

 

Enseñando a Nuestras Hijas

La Meta de Enseñar a Nuestras Hijas

Como madres, enseñando en casa nos da la ventaja de poder enseñar a nuestros hijos las habilidades prácticas que necesitarán cuando sean mayores. Nuestra meta es que ellos sean en el día de mañana adultos independientes y aptos. Queremos que puedan funcionar en el trabajo, en casa, en la iglesia, y donde sea que el Señor los quiera.

Es muy importante que las chicas, tanto como los chicos, puedan vivir independientemente. (Nadie quiere que su hijo se quede en casa para siempre por no saber cómo vivir sin su mamá.)

En mis años de conocer a muchas mujeres jóvenes, he visto algo que me preocupa: hay algunas que no saben hacer las tareas más básicas. Tampoco ven lo que hace falta. (Estoy hablando de jóvenes de unos diez y ocho años para arriba.) Entonces, yo pensaba describir algunas metas para enseñar a nuestras hijas cosas prácticas y necesarias.

Enseñando a nuestras hijas 3 cosas importantes via lemonhass.com

1. Las Habilidades Prácticas

La hija necesita saber cómo cocinar, cambiar una bombilla, limpiar toda la casa, y decorar una casa y la mesa. Debe saber cómo poner la mesa correctamente para distintas ocasiones, y cómo hornear tartas y otros dulces. Ya con unos doce o trece años, debe de empezar a hacer sencillas comidas para toda la familia de vez en cuando. Así aprenderá a organizar, planear, y cocinar para que todo salga a la vez. Estoy sorprendida cuántas chicas jóvenes no saben cocinar los platos más básicos. Es importante que pasemos esos conocimientos a nuestras hijas. Además de cuidar la casa, deben aprender cómo llevar las finanzas. Deben de saber cómo hacer un presupuesto y vivir según los ingresos.

2. La Iniciativa

La hija debe de ver qué hay que hacer y ofrecerse a ayudar. Cuando está en la cocina por ejemplo, sabe que hay que cortar el pan, poner la mesa, buscar vasos y kétchup y mostaza. Ve lo que hay que hacer y lo hace. Cuando está en su cuarto, ella nota cuando necesita limpiarla, quitar polvo, etc. Cuando está de visita en otra casa, lleva su plato usado a la cocina, se ofrece a ayudar a recoger y a ayudar. Piensa en los demás, pero la clave es que toma la iniciativa para ofrecerse a ayudar en las tareas básicas de la vida normal. Hay mucho involucrado en esto, pero no es difícil de enseñar. Deja que tus hijas ayuden en la comida o cena. Cuando se vayan de visita, tú las enseñas por tu ejemplo cómo ayudar a la anfitriona.

3. Las Actitudes Cristianas

En muchas familias cristianas, todo el mundo espera que la mamá sirva a todos los demás. ¡Hay que cambiar esa mentalidad! El Señor mismo dijo que Él no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos (Marcos 10:45). Nuestras hijas necesitan ser enseñadas en el concepto de que toda la familia trabaja junta para el bien de la familia. Nadie es esclavo de los demás, sino que todos sirven a la familia.

¡Que el Señor nos ayude a enseñar a nuestras hijas! Bendiciones.

Cómo ayudar a los niños a lidiar con el estrés

Si un niño esta estresado no va a aprender con la misma facilidad que cuando esta tranquilo y relajado. Hay varias razones por las cuales su hijo/a puede sentirse estresado/a. En otra ocasion hablarémos de como evitar el estrés, pero hoy les presentamos

6 Maneras de ayudar a los niños a lidiar con el estrés

ayudar a ninos con el estres

1. Reconocer los signos

Dependiendo de la edad de su hijo, el estrés se puede exhibir de diversos signos y síntomas. Los niños pequeños pueden adaptar comportamientos de bebé, como el uso de un pañal, tener miedo a los ruidos fuertes, o incluso morder. Los preescolares pueden llorar sin control, tener ansiedad, y tener algún problema para comer o dormir.

Algunos niños reaccionan violentamente cuando se sienten frustrados o ansiosos, pero por lo general no es un gesto común que precede al estallido, como agitando los brazos.

Los niños en edad de escuela primaria pueden tener dificultad con las amistades, se vuelven retraídos, o ser excesivamente unidos o desconfiados.

Como los niños  cambian tanto en los años preadolescentes y adolescentes, el estrés puede presentarse como sentimientos de soledad, ira, baja autoestima y comportamientos extremos.

 Así que si su hijo está mostrando signos de estrés, ¿qué puedes hacer?

2. No agregar a la tensión

Su hijo no necesita oír hablar de todos sus problemas. A menos que sea algo relevante para su vida, demasiada información puede ser una carga para los niños. Su hijo no debe ser su confidente. Asegúrese de revisar su propio comportamiento, y hablar de sus sentimientos con un amigo o familiar de confianza en su lugar. Por otro lado, es importante que los niños sepan que la vida puede ser difícil. Podemos hablar con nuestros hijos sobre cómo Dios ordena tanto los tiempos difíciles de la vida para nuestro bien y su gloria. Es importante que nos vean confiando en Dios cuando la vida es dura y que por medio de nuestro ejemplo, aprendan a hacer lo mismo.

3. Utilice aceites esenciales para calmar

Hay varios aceites esenciales que se pueden utilizar para aliviar la ansiedad y ayudar a que los niños se calmen. Oler o difusión de lavanda, o el uso diluido Paz y Calma (mezcla YL) en los pies son nuestros métodos favoritos para calmar en una situación estresante. Alegría y Valor (YL mezcla) también pueden diluirse y usarse antes de un evento que se conoce para provocar sentimientos de ansiedad. Si desea obtener más información sobre los aceites esenciales, contactenos.

4. Escuchar

Mientras que usted está hablando a cerca de sus tensiones de la vida con un cónyuge, un amigo o mentor, asegúrese de que estás haciendo de ti mismo alguien con disposición de escuchar a tu hijo. El saber escuchar es una habilidad, y es importante para ayudar a los niños a lidiar con el estrés.

 Pedirle a su hijo de plano si él o ella está estresado o si algo está mal y no puede obtener gran parte de una respuesta (o que obtendrá el infame “Nada”). Escuchar también involucra la observación. El comportamiento de su niño le puede decir mucho. Preste atención a su comunicación y el lenguaje corporal no verbal, así como lo que las palabras que se utilizan en una base del día a día. Y cuando su hijo elija hablar con usted acerca de su estrés, trate de concentrarse más en escuchar y menos en reaccionar. Véase también: Cómo ayudar a su niño

5. Las palabras y las oraciones

Ayudar a los niños más pequeños para que se comuniquen con palabras que identifican sus sentimientos pueden ayudar a que ellos parezcan menos intimidados o abrumados. Ayude a los niños pequeños mediante el etiquetado de sus emociones y explicar lo que están sintiendo. Si son demasiado jóvenes para hablar bien, tal vez usted podría utilizar una hoja de dibujos faciales de expresión (caras felices, caras tristes, caras enojadas, caras soñolientas etc) y pedir al niño que señale a la que muestra cómo se sienten al respecto. Trate de usar “¿qué estás pensando?” O “¿qué piensas de esto?” O “¿Qué te hace sentir?” En lugar de “¿por qué?”.

También es importante orar con su hijo en momentos de estrés. Recordando de nuevo que Dios está en control y tiene un plan perfecto y bueno para la situación. Ayudar a expresar confianza en el Señor, y pedir por la paz y la confianza en Él es tan importante para ellos como para ti.

6. Incluir a su hijo en las Soluciones

Al hablar sobre las tensiones en la vida de su hijo, él o ella incluyen en las discusiones acerca de la búsqueda de soluciones. Que se expresen cosas que creen podría ayudar. En realidad, esto puede proporcionar una gran cantidad de información sobre cómo el niño se siente. Y ellos se sentirán mejor si tenemos en cuenta sus aportaciones para resolver la situación.

 Con suerte, algunos de estos consejos le ayudará a que usted ayude a su hijo a lidiar con el estrés. Recuerde, el estrés puede tener una solución.

Educar en Casa No Es Para Los Cobardes

Educar en Casa es Algo Serio

Decidir educar a nuestros hijos en casa es algo serio. La verdad es que casi todos los padres lo piensan muy bien antes de empezar. Y cuando empiezan en ese camino tienen muchas dudas. Quieren tanto a sus hijos que quieren darles la mejor enseñanza posible, pero normalmente se dudan de si mismos en algunas áreas.

  • “Matemáticas no es mi fuerte. ¿Los míos van a entender todos los conceptos?
  • “Nunca me he gustado la historia. ¿Cómo voy a motivar a mis hijos cuando no sea mi asignatura preferida? ¡Odio a las fechas!”
  • “Temo cuando entren en los grados mayores. ¿Qué hago cuando ellos sepan más que yo?
  • “No soy muy disciplinada. ¿Cómo voy a manejar todo los quehaceres  y  enseñar a los hijos todos los días?
  • Hay muchas dudas.

Pero, si realmente Dios te dirigió a tomar este paso, Él te ayudará.

Educar en Casa

Aquí hay varias sugerencias para sobrevivir el homeschooling:

  1. Tomar solamente un día a la vez. O sea, concéntrate en lo que hay que hacer hoy. Mañana haz lo mismo. Tienes que planear, pero todo irá mejor si tomas un día a la vez.
  2. Orar. Confía en el Señor. Por tanto, a ti, oh Jehová, Señor, miran mis ojos; En ti he confiado; no desampares mi alma (Salmo 141:8).
  3. Enseña la Biblia además de las asignaturas normales. Hay muchas maneras de hacerlo, pero es importante que la Biblia sea una parte íntegra de la escuela en casa. (Deuteronomio 6:6-7)
  4. No esperes lo imposible a ti misma ni a los hijos. Si tú no entiendes álgebra, por ejemplo, deja que tomen esa clase en DVD. (Yo lo hice con Algebra 2, la química, y geometría.) También pueden tomar clases en tu pueblo: arte, música, etcétera.
  5. Trabaja con el niño. Cada niño es diferente, y cada uno tiene su estilo de aprendizaje. Ve cómo aprende cada uno, y esté allí para ayudarle.
  6. No pongas demasiado énfasis en los exámenes. Deben de tomarlos, por supuesto, pero no deben de temerlos más de lo normal. No hables constantemente de sus notas. En vez de eso, anímales a hacer lo mejor en cada asignatura.
  7. Ayuda a tus hijos a aprender la “ciencia de vivir.” Quiero decir que deben de aprender cómo limpiar la casa, cocinar, la mecánica, carpintería, y cómo arreglar cosas sencillas. Aprenderán por trabajar junto con sus padres.
  8. Una de las grandes ventajas de homeschooling es que no hay “deberes” en sí. Pues, harán su trabajo con las lecciones. (Para mi, es el sistema más fluido y es mejor que hacer los deberes horas después.)
  9. Especialmente cuando los hijos sean algo mayores, complementan sus estudios en casa con actividades fuera de casa, por ejemplo: arte, música, deportes, el club de jóvenes de su iglesia, asistir a conciertos de música clásica, etc.
  10. Gózate del tiempo con tus hijos. Es tu tiempo para invertir en sus vidas. Disfrútalo. Dales mucho amor y cariño. (Los años pasan rápido.)

¡Que el Señor te bendiga!

¡Qué Divertido! Matemáticas Preescolar 1

¿Cuáles opciones hay para matemáticas preescolar?

Uno muy bueno es ¡Qué Divertido! Este libro introduce al niño en el conocimiento de la matemática de una manera entretenida y emocionante.

Los ejercicios y actividades sugeridas, en la obra de preescolar ayudan al niño a desarrollar habilidades básicas para la adquisición de las nociones matemáticas.

El niño ejercita la coordinación, la ubicación espacial, discriminación visual, coordinación mano-ojo, cuantificación de objetos, relaciones numéricas y nociones geométricas.

Con hermosos diseños y colores vivos, este libro le ayudará a enseñar los conceptos básicos matemáticos como son arriba, abajo, adentro, afuera, circulo, cuadrado, etc. las bases para la geometría, lógica y aritmética.

Las autoras Gabriela Páramo y Patricia Serrano han sido cuidadosas al diseñar este libro de trabajo para captar la atención del niño y alentar su imaginación.

Que Divertido Matemáticas Preescolar 1
Que Divertido Matemáticas Preescolar 1
Contiene tareas de ubicación en relación al esquema corporal, Ubicación de objetos, Noción de tiempo, Discriminación visual, Coordinación mano-ojo, Orden temporal, Discriminación visual de figuras, Coordinación, Noción numérica, Introducción a la suma.
Cantidad disponible: 2
Precio: $215.00
USD $14.19